martes, 24 de enero de 2012

VIAJE A ESTOCOLMO (Del 3 al 9 de enero de 2012)

Ø     ORGANIZACIÓN PREVIA DEL VIAJE

Los billetes de avión han sido comprados en septiembre de 2011 a través del portal www.vuelos24.es. El precio más económico ha sido para vuelos con escala, la ida se hace Madrid-Bruselas-Estocolmo (Bromma) y la vuelta Estocolmo (Arlanda)-Munich-Madrid. Salida el martes 3 de enero, vuelta el lunes 9 de enero (6 noches).


Durante 2 meses hay que leer toda la información disponible en internet, muy util ha sido el foro de www.losviajeros.com

Antes del viaje, en Mercadona compramos salchichón, jamón, lomo, queso y jamón cocido para llevárnoslo al viaje y ahorrar dinero en las comidas en Estocolmo.

Llenamos el depósito del coche. Salimos de Puebla de la Calzada la madrugada del día 2 al día 3, a las 00:00. Llegamos a Barajas (pueblo) a las 4:00 am, dejamos el coche y entramos en el aeropuerto por el parking de la T2.


·        DÍA 1 (MARTES 3). GAMLA STAN Y NORRMALM.

El vuelo sale de Madrid a las 6:40, llegamos a Estocolmo a las 13:25, al aeropuerto de Bromma. El vuelo con Brusels Airlines fue un poco brusco, los dos trayectos, Yo me mareo y casi vomito! A la salida del aeropuerto cogemos un autobús de la empresa Flygbussarna que nos lleva a la City Termilen de Estocolmo (estación central de autobuses). El billete cuesta 79 coronas suecas (SEK), 8.88 €.

Cerca de la estación está nuestro primer Hostal-Albegue, es el “City Bacpackers” en la calle Upplandsgatan número 2. Tenemos una habitación de 6 camas, dividida a lo largo en 3 espacios, con 2 literas cada uno. Nosotros ocupamos el espacio central. Por todo el albergue hay duchas y aseos, justo frente a la puerta de nuestra habitación hay una, diferenciadas para uso de chicas y chicos. El albergue dispone también de una sauna con horario de tarde, de uso gratuito. También presta a los usuarios patines para pista de hielo. Dispone de amplia cocina, con frigoríficos independientes para cada habitación, salas de estar comunes y ordenadores con conexión a internet. Para entrar en el Hostal y en las habitaciones hay que marcar una clave en una especie de telefonillo que hay en todas las puertas, no usamos llaves. Cada día tenemos una clave nueva. Al entrar en la zona de las habitaciones, hay una especie de mueble zapatero grande para que todo el mundo al entrar se descalce, una costumbre típica sueca.

                                  Fotos del City Backpackers:










Tras realizar el check-in y dejar las maletas en la habitación, son las 15:30 pm y decidimos salir a comer, la primera sorpresa del viaje es que al salir a esa hora ya era de noche!! Comimos en un Burguer King que había muy cerquita del City Bacpackers. Un menú Chicken Royal y otro Tendergrill nos salieron por 129 SEK, 14.51 €. Después de la comida fuimos a la oficina de información turística (frente a la T-Centralen) y allí calentitos estuvimos casi una hora viendo toda la información que había sobre la ciudad.

Después de eso salimos en dirección a Gamla Stan y estuvimos paseando por sus calles, volvimos por Drottninggatan, una calle comercial que une Gamla Stan con nuestro barrio (Norrmalm). Entramos en un Seven Eleven (hay muchísimos por todos lados, pero son caros) a comprar un botellín de agua (50 cl, 2.25 €) y nos vamos al albergue. Allí estreno por primera vez la sauna, unos 10 minutos, una ducha y sobre las 20:30 ya estábamos en la cama!



·        DÍA 2 (MIÉRCOLES 4). GAMLA STAN Y NORRMALM.

Me despierto sobre las 7 am y me voy a los ordenadores a seguir mirando información sobre la ciudad. Sobre las 9:00 aprox desayunamos unos tostadas de pan de molde y jamón cocido; nos preparamos para salir y a las 10:00 estábamos en la recepción del hostal porque habíamos quedado con Lazo Sadik. Lazo es una chica con la que contacté a través de la red www.couchsurfng.org , una especie de red social para viajeros de todo el mundo, donde los miembros ofrecen desinteresadamente su ayuda al resto de compañeros viajeros. Algunos ofrecen alojamiento, información, acompañamiento,…lo que en definfitiva pueda y quiera cada uno. La idea de quedar con alguien “extraño” en un principio nos inquietaba un poco, pero tras esta primera experiencia y escuchar lo que nos contó Lazo, volveremos a repetir cuando podamos.

Con Lazo nos fuimos a la oficina de información turística y gracias a ella y a las 1000 preguntas que le hicimos para que a su vez ella preguntara en la oficina y así nos ayudara con el idioma, planificamos por encima el resto de los días del viaje. Después de eso, nos acompañó a recorrer Gamla Stan, visitamos la catedral y estuvimos viendo el cambio de guardia del Palacio Real. Seguimos andando hasta el Museo Nacional, pasamos por la Ópera y nos enseñó dónde estaba la pista para patinar sobre hielo, en Kungstradgarden.

Lazo nos llevó a comer a un lugar donde en un mismo sitio podías sentarte y a tu alrededor tenías para elegir comidas de muchos tipos: japonesa, turca, italiana,… Nosotros nos pedimos unos kebab que tenían muy buena pinta. La comida de los tres nos costó 144 SEK, 16.21 €. Después de la comida subimos hasta un observatorio que hay al final de Drottninggatan, desde allí había unas vistas muy bonitas de la ciudad al anochecer. Fuimos hasta un supermercado de la cadena Hemköp que hay en una de las salidas de T-Centralen, en Sergels torg, para comprar comida para cenar por las noches y para los desayunos. Después fuimos hasta el City Bakpackers, dejamos la compra, cogimos unos patines y nos fuimos a “patinar” a la pista de hielo. Después de intentarlo, reconozco el gran mérito que tienen los profesionales de este deporte, es muy difícil!! (también puede ser que yo sea muy patoso para ello). Cuando nos cansamos de patinar nos despedimos de Lazo y nos fuimos a descansar un rato al albergue, yo volví a la sauna. Sobre las 19:30 decidimos salir a dar una vuelta por las tiendas de la calle comercial, salimos y cuando llegamos estaba todo cerrado!!. Volvimos al super para comprar algunas cosillas que se nos habían olvidado y nos fuimos al albergue. Nos duchamos, nos hicimos unos bocadillos de lomo, y sobre las 22:00 estábamos en la cama. 

Cambio de guardia en el Palacio Real de Estocolmo

Museo Nóbel (a la derecha)

Vistas desde el fnal de Drottninggatan



Sergels torg

·        DÍA 3 (JUEVES 5). SIGTUNA.

Nos levantamos a las 8:00, desayunamos unas tostadas con jamón cocido, nos preparamos y salimos hacia la T-Centralen. Desde allí teníamos que coger un tren con destino a Märsta y allí tomar el autobús 570 ó 575 que nos llevaba hasta el pueblo de Sigtuna. El precio del billete era de 150 SEK, pero si tuviéramos la Stockholm Card (tarjeta turística con validez para 1, 2 ó 3 días que permite el uso ilimitado de todos los transportes públicos y entradas a museos) el trayecto estaría cubierto con la tarjeta. Nuestra idea en un principio era comprar la tarjeta para 2 días (viernes y sábado), pero la diferencia entre comprarla para 2 ó 3 días era de 125 SEK, casi lo mismo que nos costaba el billete a Sigtuna, por ello compramos la tarjeta en ese momento para 3 días. La tarjeta lleva una pegatina donde la primera vez que la usas te marcan el día y la hora, también tiene un chip con el que controlan las entradas a los museos, pero no el uso en el transporte público. Como la primera vez que la usamos fue para el tren, solo nos marcaron el día y la hora en la pegatina, pero no activaron el chip de la tarjeta, por lo que de cara a los museos aun no había sido activada para su uso de 72 horas. Gracias a eso la tarjeta nos salió más rentable. Pudimos usarla para el transporte publico durante todo el viaje, aunque el último día modificamos el número 5 (de la fecha del día que la usamos por primera vez) y lo convertimos en un 6. En el metro solo la miraban a primera hora de la mañana, pero muy por encima; el resto del día y en los autobuses con verla de lejos te decían que pasaras por lo que no importa que estuviera caducada.


El trayecto hasta Sigtuna (tren+autobús) dura aproximadamente una hora. Llegamos a Sigtuna, un pueblecito pequeño, con “encanto”. Es la ciudad más antigua de Suecia, está en la orilla del lago Mälaren.  Había muy pocos turistas, por lo que disfrutamos aun más paseando por las calles. A la hora de comer entramos en un super, compramos unas baguettes y patatas y nos vamos a comer a un parquecito que hay en la orilla del lago. Nos fuimos a sentar en una zona donde había unos 40 patos bañandose, cuando María abrió la bolsa con la comida la rodearon todos los patos y nos tuvimos que ir corriendo de allí :-) . Cuando encontramos un sitio más alejado de los patos hambrientos nos sentamos, sacamos el jamón y el lomo que llevábamos del Mercadona y a comer!

Comiendo en la orilla del Lago Mälaren

Calle principal de Sigtuna

Ayuntamiento de Sigtuna

Casa en Sigtuna

Ruinas de una iglesia (Sigtuna)


Vistas de Sigtuna

Mi casa

Lago Mälaren


Bocatas made in Mercadona


Después de la comida dimos otro paseo por el pueblo, entramos un ratillo en la oficina de información turística para calentarnos y nos fuimos a la parada del autobús para hacer el camino de regreso a Estocolmo. Siguiendo la ruta inversa tardamos una hora en llegar. Durante el trayecto en tren estuvimos mirando el librito que nos entregaron con la tarjeta para encontrar algún museo que cerrara después de las 17:00 para poder ir a verlo, el Naturhistoriska Rikmuseet cerraba a las 18:00 por lo que nada más llegar a la T- Centralen buscamos el metro que nos llevaba hasta él y allí nos fuimos. Estaba junto a la universidad, en una parte había una exposición de animales-robots muy chula, con maquetas a tamaños gigantes. El resto del museo nos gustó mucho a pesar de tener que verlo con prisas por el horario. Tenía una parte dedicada a la prehistoria, con dinosaurios, los primeros humanos, y el resto de animales de la época. Todo muy bien conseguido y una decoración espectacular.

Cuando nos apagaron las luces del museo nos fuimos al hostal. Un ratito de sauna, ducha y cena. Nos hicimos para cenar un preparado congelado que habíamos comprado el día anterior en el super, una especie de arroz indio con especias, con toque de picante muy suave que estaba muy bueno. Después de la cena un ratito de ordenadores, lectura y a dormir.

·        DÍA 4 (VIERNES 6). SKANSEN – VASA – JUNIBACKEN - SODERMALM
                               
Nos levantamos a las 8:00, desayunamos unas tostadas con jamón cocido, hacemos las maletas y salimos hacia la T-Centralen, cogemos un metro y nos bajamos en Slussen para ir a nuestro nuevo alojamiento para las siguientes 3 noches. El Mosebacke Hostel está en C/ Hogbergsgatan (barrio Södermalm), a 5 minutos de la parada de Slussen, aunque quizás esté aun más cerca de la siguiente parada, Meldborgarplasten. El Mosebacke Hostel es un complejo que usa dos plantas del edificio en el que se encuentra, la planta sótano está dividida en habitaciones y baños; en la primera planta se encuentra la cocina, el comedor y algunas habitaciones más; en la entreplanta está la recepción y varios ordenadores con conexión a internet. Nosotros teníamos reservadas 2 camas en una habitación de 4. La primera noche tuvimos un compañero, las otras 2 estuvimos solos. 
Habitación de 4 camas (Mosebacke Hostel)

Cocina (Mosebacke Hostel)

Cocina (Mosebacke Hostel)

Hall entrada (Mosebacke Hostel)

Hall entrada (Mosebacke Hostel)




Después de dejar las maletas en el Hostal nos fuimos en metro hasta T-Centralen, allí salimos a la calle donde cogimos el tranvía nº 7 que llegaba hasta la isla Djurgärden, donde pasaríamos el día. Bajamos en la parada de la entrada de “Skansen”, es uno de los museos al aire libre más grande del mundo. Situado en lo alto con una vista encantadora sobre la capital, en él hay edificaciones originales histórico-culturales de toda Suecia, casitas, granjas, molinos y otras construcciones típicas de todo el país y de varias épocas. Algunas de ellas abiertas y decoradas tal y como se usaron en su día, con personas vestidas acorde con el momento que explican cómo vivían y cómo trabajaban. Además, Skansen es así mismo un parque zoológico con animales nórdicos, sobre todo depredadores y razas autóctonas suecas. Dentro de Skansen hay un acuario, también incluído en la Stockholm Card, muy muy interesante. Durante la temporada de verano tiene una rica oferta de conciertos, exhibiciones de danzas folclóricas y diversas jornadas temáticas. Nosotros pudimos disfrutar de un concierto de villancicos por un coro polifónico dentro de la iglesia.
                                  
                                      Fotos de Skansen:































Sobre las 15:00–15:30 salimos de Skansen para ir al museo Vasa, se encuentra a unos 500 metros de Skansen, en la misma isla. El Vasa es un barco enorme que se hundió en 1628 y después de pasar más de 300 años sumergido, en 1961 fue rescatado y restaurado durante casi 50 años para convertirse hoy en una de las principales atracciones de la ciudad. Es una de las visitas más impactantes, cuando entras en el recinto y ves el enorme barco...qué pasada!. El museo tiene varios pisos en los que vas viendo el barco desde diferentes perspectivas. 

                                         Museo Vasa:
 







Junto al Vasa se encuentra el museo Junibacken, en el que está la casa Pipi Lamstrung. Es un museo dedicado a los niños, hay un tren que hace un pequeño recorrido por el que te lleva a través del mundo de los cuentos infantiles suecos. Una decoración muy especial para los más pequeños que disfrutan muchísimo dentro de este museo.

                                            Junibacken:










Aguantamos sin parar para comer hasta las 17:00 para aprovechar el tiempo en el que se podían visitar los museos. Cuando llegó esta hora y cerraron Junibacken cogimos el tranvía para volver a la zona de T-Centralen y allí compramos unas baguettes para hacernos los bocadillos. Nos los hicimos en la zona de entrada del metro y nos sentamos en el suelo a comer, al rato llegaron dos vigilantes de seguridad para decirnos que no podíamos estar allí sentados comiendo, podíamos seguir comiendo perro no sentados en el suelo. Nos salimos a la plaza y terminamos de comer en un banco. Después de comer cogimos el metro y nos fuimos a nuestro nuevo barrio, parando en Slussen. Entramos en el super que estaba frente al hotel y compramos zumo que necesitábamos para el desayuno de los siguientes días.



Dejamos la compra en el hotel y volvimos al metro para ir al centro, allí cogimos el autobús 69 ó 69k que nos llevaba hasta “Kaknästornet”, una torre muy alta responsable de las telecomunicaciones en Estocolmo, con la Stockholm Card se podía subir al mirador y restaurante que hay en la planta más alta. Según al guía que nos dieron con la tarjeta, la torre de podía visitar hasta las 21:00, pero nosotros llegamos a las 18:30-19:00 y ya estaba cerrada. Volvimos hasta nuestro barrio.



Dimos un paseo por una de las avenidas principales, Hornsgatan, pero estábamos muy cansados porque el ritmo del día había sido fuerte. Llegamos hasta la plaza de Meldborgarplasten y entramos en un supermercado que cerraba más tarde. Para ese día teníamos previsto cenar pasta, pero como la comida del medio día había sido muy tarde decidimos cambiarla y compramos una especie de paninis. Llegamos al hostal, nos duchamos, cenamos y a dormir!!


·        DÍA 5 (SÁBADO 7). GLOBE ARENA – AYTO - PALACIO REAL –  MUSEO NOBEL - HISTORISKA MUSEET - FOTOGRAFISKA.

Nos levantamos a las 8:00, desayunamos unas tostadas con mantequilla, nos preparamos y salimos hacia la estación de metro de Meldborgarplasten. Allí cogemos una línea de metro que nos lleva al Ericsson Globe, el edificio esférico más grande del mundo. A las 9:30 abría la taquilla para una nueva e interesante atracción: el Skyview, dos góndolas de vidrio que recorren el exterior del edificio llegando a una altura de 130 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo una fantástica vista de Estocolmo. 
Vista desde el Skyview

Interior del SkyView

Ericcson Globe Arena


Al salir del Skyview volvimos al T-Centralen en metro y fuimos andando hasta el ayuntamiento. Lo vimos por fuera y a las 11:00 entramos en la visita guiada en inglés al interior. Solo se puede entrar con visita guiada, no puedes ir por tu cuenta ni separarte del grupo, las visitas guiadas en español solo se hacen en verano. El ayuntamiento acoge en diciembre, todos los años, la cena de celebración de los premios Nóbel. En la visita vemos los diferentes espacios que se utilizan para ese evento, además del “salón de plenos” y otras partes del edificio. Es muy interesante, sobre todo por las curiosidades que cuenta la persona que guía el grupo. Hay que aprender más inglés!!

Entrada al Ayuntamiento

Patio Interior de la entrada del Ayuntamiento


Vista desde la fachada del Ayuntamiento

Salón donde se celebra el banquete de los Premios Nobel



Vista del Ayuntamiento desde Gamla Stan




Del ayuntamiento nos fuimos andando hacia Gamla Stan y llegamos al Palacio Real. Tiene 3 partes para visitar. La primera que hicimos fue el propio palacio, en él pasas por multitud de habitaciones y salones decorados a “su estilo”, palacio de película auténtico, es enooooooorme. Bajando pasamos a una galería subterránea donde hay  partes del palacio original que fue destruido por el fuego. La tercera visita es a la cámara del tesoro, en ella hay espadas, cofres, coronas y poco más, si tienes la tarjeta interesa entrar ya que estás allí, pero pagar para ver eso…ni de coña.

Muy cerca del Palacio Real está el Museo Nóbel, también es una visita interesante para ir con tiempo. Dispone de audioguías con las que puedes ir escuchando las explicaciones del contenido del museo. Como aun nos quedaba mucho por vsitar, dedicamos muy poco tiempo a la visita de este museo.

Cogimos el metro y fuimos hasta la parada Karlaplan para ir al Historiska Museet, el museo que contiene más restos vikingos en todo el mundo. Antes de entrar en el museo, compramos pan, nos hicimos unos bocadillos y comimos en la parada de autobuses que hay justo en un parquecito delante del museo. Este museo también dispone de audiguías con las que vamos viendo todo el museo, aunque le dedicamos unas 2 horas a todo el museo (desde que llegamos hasta que cerró), hubo partes que las vimos muy por encima. Es un museo muy interesante para ir con más tiempo, se aprende mucho de la cultura vikinga escuchando las explicaciones. La primera planta está dedicada a la Edad Media, también nos hubiera gustado tener más tiempo para verla con más detenimiento. Pero para aprovechar la Stockholm Card hay que ver muchas cosas en solo 72 horas!!

Al cerrar el museo bajamos por la calle Narvavägen hasta Strändvagen donde cogimos el autobús 69K y fuimos hasta Karknästornet, esta vez estaba abierto (cerraba a las 18:00), subimos al mirador y allí estuvimos hasta las 18:00. Al cerrar volvimos a coger el autobús, después el metro hasta Slussen y allí nos bajamos para ir andando por Stadsgardsleden hasta Fotografiska. Es un museo situado en un antigua almacén portuario bellamente decorado. Por suerte, su horario es muy amplio (hasta las 21:00), acoge exposiciones temporales de los fotógrafos internacionales más importantes. En la planta baja había una exposición de animales africanos que era UNA PASADA, una fotografías que te podías pasar horas mirándolas, nos encantó! En la misma planta había una habitación dedicada a Greenpeace donde en diferentes pantallas se iban proyectando videos, en una sala con una músiquita muy bien ambientada. Los videos eran de temas de denuncias, desde desastres naturales, explotación infantil,… También había uno de energías alternativas dónde salían algunas imágenes de plantas solares de Badajoz!! La planta superior del edificio no nos gustó nada, una primera parte de una exposición de fotos de estructuras de edificios y materiales de construcción, el típico fotógrafo friki que va a una obra y se dedica a hacer fotos a las vigas, a las paredes,… La segunda exposición era de una loca que hasta mi sobrino Aitor puede hacer fotos más interesantes…o será que soy un ignorante de la técnica pero eso a mi no me gustó nada de nada. Aun así, solo por la exposición de los animales en África mereció mucho la pena esa visita.

Después de esto volvimos al Mosebacke Hostel, nos hicimos un buen plato de pasta, ducha, y a dormir!!


·        DÍA 6 (DOMINGO 8). HELLASGARDEN – DROTTINGHOLM – TEKNISCA MUSEET - SOFO.

Nos levantamos a las 8:00, desayunamos unas tostadas con mantequilla, nos preparamos y salimos hacia la estación de Slussen. En la parte inferior de la estación (por debajo de la carretera principal) hay unos andenes de los que salen unos autobuses de línea hacia las afueras, la línea 401 en dirección Älta nos llevó hasta la parada de Hellasgarden en unos 20-25 minutos.

Hellasgarden se encuentra en las afueras, en una zona de más altitud. Es un parque-bosque o zona natural, con un lago muy grande en el centro. Muchos habitantes de Estocolmo van allí los fines de semana para practicar deportes en el entorno natural. Hay varias rutas de senderismo marcadas, un campo de fútbol, zona para niños, restaurante,… Se veía a mucha gente equipada para andar por la nieve, otros se ponían algo en las botas y con ayuda de unos palos iban deslizándose por toda la superficie del lago (que estaba congelado). En una parte del lago había unas plataformas tipo embarcadero para que la gente pudiera adentrarse en él. Tenía también unas escaleras como las de las piscinas para poder meterte en el agua, junto a ellas había un motor removiendo constantemente el agua para evitar que se congelara a su alrededor. Pegada a esta zona del lago había una casita que tenía una pequeña cafetería, un vestuario grande y una sauna (una zona para chicos y otra para chicas). La sauna tenía una temperatura que iba oscilando entre los 90 y 100 grados centígrados! La gente (como algo normal) salían de la sauna y se metían inmediatamente en el lago con el agua helada. Y nosotros probamos esa experiencia!!! Sin pensarlo, nos metimos en la sauna y quisimos vivir esa experiencia “típica vikinga”. Entrar el cuerpo en esa agua fue…indescriptible, dejabas de sentir tu cuerpo, estabas realmente congelado por unos segundos, pero inmediatamente después te sentías superrelajado…nose…pero nos gustó la experiencia. El precio para acceder a los vestuarios y la sauna fue de 60 SEK cada uno, una vez que pagas ese día te dan el código de la puerta y puedes pasar allí el día entero si te apetece. Nos hubiera gustado estar allí más tiempo, hacer alguna ruta por el entorno,…pero queríamos seguir viendo más cosas así que nos vestimos, cogimos el mismo autobús y volvimos a Estocolmo.

                                    Fotos de Hellasgarden:






Interior de la sauna




En Slussen cogimos la línea de metro verde que nos llevaba hasta la parada de Brommaplan, allí nos bajamos y cogimos un autobús de línea (el 176 ó 177) que nos llevó hasta Drottningholm, residencia actual de la Familia Real declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Una pequeña parte del interior del palacio está abierta para visitarla, nosotros entramos pero después de haber visto el día anterior el Palacio Real de Estocolmo no merece la pena visitar el interior de este, salvo por algún dormitorio que no se vieron en el de la ciudad. Los jardines que rodean el palacio son muy bonitos, antes de ir a ellos nos hicimos unos bocadillos en la puerta del palacio (por si nos veía el Rey y nos quería invitar a su cocina) y nos los fuimos comiendo por los jardines. 

                                        Drottningholm: 







Tumbas de los perros reales! (Royals dogs)

Por allí anduvimos hasta las 17:00 aprox que nos cansamos de andar por allí y necesitábamos entrar en calor. Hicimos el viaje de vuelta y seguimos en el metro hasta la T-Centralen, salimos a la calle y cogimos el autobús 69 para ir a la zona en la que están juntos el Polismuseet (museo de la policía), Riksidrottsmuseet (museo del deporte), Etnografiska Museet y Teknisca Muset. Llegamos a este último casi a las 16.30, entramos y dimos una vuelta muy rápida por el museo porque a las 17:00 cerraban. El museo muestra una exposición de los mejores inventos del siglo.



Volvimos al centro y cogimos un metro hasta la parada de Skanstull. Nos bajamos en esta para pasear por la zona conocida como “Sofo”, andando por allí encontramos una especie de pequeña urbanización en una zona algo más elevada, se llamaba Vita Bergen y es una zona con mucho encanto, con pequeñas casitas las mayoría de ellas en alquiler donde viven pintores, poetas,… Allí encontramos también la iglesia “Sofia kyrka” que en medio de esas casitas y por la noche tenía un encanto especial, aquí hicimos algunas de las fotos más bonitas del viaje. Contiuamos caminando por el barrio y fuimos hasta la Plaza de Medborgarplasten, donde entramos en el super para comprar una baguette y hacernos perritos para cenar. Después de la cena, una ducha y a dormir nuestra última noche :-(


Iglesia Sofia Kyrka, en Vita Bergen


 

·   DÍA 7 (LUNES 9). MUSEO ETNOGRÁFICO.

Nos levantamos a las 8:00, desayunamos unas tostadas con mantequilla, nos preparamos y salimos hacia la estación de metro de Medborgarplasten. Vamos hasta T-Centralen y allí en la calle cogemos el autobús 69 que nos lleva hasta la zona donde estuvimos el día anterior para ver el Riksidrottsmuseet, al llegar miramos la guía y nos damos cuenta de que este museo no abre los lunes. Por suerte hay otros museos en la misma zona y entramos en el Etnográfiska Museet. Nuestra Stockholm Card era de 72 horas, pero como el primer museo en el que entramos fue el Skansen, el viernes día 6 a las 10:30, hasta las 10:30 de este lunes día 9 no nos caducaba, por eso a las 10:00 en punto estábamos en la entrada del museo, para poder entrar con nuestra tarjeta. Visitamos el museo, en él hay diferentes exposiciones de varias culturas de las diferentes etnias del mundo, pero se centra más en los primeros nativos americanos, los indios.

Sobre las 11:00 nos vamos del museo hasta T-Centralen. Allí entramos en un super para comprar unos dulces típicos y llevarlos a España. Volvemos al Mosebacke Hostel, cogemos las maletas y otra vez de vuelta a T-Centralen. Aquí cogemos un tren de cercanías que nos lleva hasta Märsta (el mismo que cogimos para ir a Sigtuna), en Märsta cogemos un autobús (no recuerdo el número) que nos lleva hasta el aeropuerto Arlanda, tiene parada en todas las terminales. Todo este trayecto sigue incluído con la Stockholm Card, tardamos 65 minutos en llegar al aeropuerto.

El vuelo de vuelta fue con la compañía Lufthansa, uno de los mejores vuelos que he hecho. En el trayecto Estcolmo-Munich nos dieron para comer unas salchichas redondas rellenas de una mostaza picante que estabam muy buenas, con un poco de pan y de beber lo que quisiéramos. Al llegar a Munich, entramos en una zona de descanso para esperar el siguiente vuelo y teníamos máquinas para café, chocolates o infusiones totalmente gratuítas. En el trayecto Munich-Madrid nos dieron arroz con carne muy sabrosa, pan, un trozo de mantequilla, la bebida que quisimos y de postre una galleta con chocolate muy buena.

Llegamos a Madrid, cogemos el coche y a las 4:00 de la mañana llegamos a casa, se acabó el viaje…hasta el próximo!! :-)


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